Actualmente treinta estados americanos tienen casinos operados por tribus y debido a ello el juego nativo alcanza algo más de las tres cuartas partes de su competidor no indígena, en relación con los dos tercios registrados en el año 2004 y el apenas 50 % en el 2001.
Este crecimiento tiene relación directa con el aumento de la popularidad del juego, la presentación de nuevos casinos, el atractivo de los juegos y la mayor oferta de atracciones no relacionadas al juego en los resorts.
El año pasado hubo 227 tribus que operaron 420 centros de juego en 30 estados. Los ingresos del juego nativo en Estados Unidos registraron un aumento del 15,6 %, alcanzando la suma de 23 mil millones de dólares en el 2005.
California registró nuevamente la mayor ganancia entre los casinos tribales, seguida por Connecticut, Arizona, Oklahoma y Minnesota. Los dos estados con más recaudación llegaron a aproximadamente el 42% de los ingresos totales del juego tribal.


