En la zona fronteriza entre Belice y México hay tres centros de juego: el Princess Casino, el Golden Princess y el Las Vegas Hotel and Casino (que está en funcionamiento desde fines del mes de agosto del pasado año). A su vez, existe otro lugar donde realizar apuestas en esa zona: es flotante y opera desde ya un par de meses en aguas internacionales.
Debido a que entre la ciudad mexicana de Chetumal y la zona libre de Belice solamente hay unos 14 kilómetros de distancia, son muchísimos los mexicanos que cruzan la frontera para jugar al casino. Se estima que de cada diez jugadores, ocho son mexicanos.
Este factor ha sido determinante para el gran crecimiento que ha experimentado la industria de casinos en esa región en los últimos tiempos. Además, se suma el hecho de que en México no ha prosperado aún la apertura de casinos.
En San Ignacio (en la frontera con Guatemala) hay un casino más pequeño, y en San Pedro (Cayo Ambergris) hay otros dos establecimientos de apuestas. En el año 2005 había solamente cinco casas de apuestas registradas, pero ya el año pasado existían 11 y se estima que el número seguirá creciendo con el correr del tiempo.


