La ciudad de San Francisco de Mostazal, en la región de O’Higgins de Chile, será el lugar privilegiado para la inauguración del casino más grande de Sudamérica. Ubicado a menos de una hora de la capital chilena, se espera la afluencia de cientos de jugadores santiaguinos pero también de otras regiones chilenas y del exterior del país.
Durante la semana pasada se llevaron a cabo las fiscalizaciones realizadas por la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), donde se comprobó que la empresa había solucionado las 52 observaciones que se le habían realizado el mes pasado, relacionadas a aspectos edilicios, de seguridad y permisos necesarios para operar.
Además de diversión asegurada para todos los habitantes de la región y aquellos que vengan desde zonas más distantes, la instalación del casino implicará una inyección de dinero para las arcas gubernamentales, ya que el 20% de las ganancias generadas por el mismo estarán comprendidas por el impuesto específico del juego, que prevé inversiones en obras sociales que beneficien a toda la comunidad.
El proyecto final incluye la construcción de un centro de entretenimiento y un hotel, que estarán prontos recién para fines del próximo año.


